Críticos de arte
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Manuel Antonio Rico ( La Nueva España Oviedo 1972)
Si hubiera que dar fondo musical a las esculturas de Angela, uno escogería ese movimiento tercero de la quinta de Beethoven "allegro attaca", hacia la mitad, cuando desaparecen los compases marchosos de la orquesta queda transformada en un sonido continuado de violines y graves que van surgiendo de) silencio, adquiriendo consistencia poco a poco, subiendo de intensidad, tomando aire, hasta que toda la nebulosa estalla en un acorde grandioso que rompe las tensiones acumuladas ...
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José Hierro (informaciones 1974)
En las obras de Angela se emprende un camino hacia remotos orígenes rituales junto a esculturas como raíces, como ramas fosilizadas, existen otras reminiscencias dé seres humanos, de míticos centauros. La forma, potente, de áspera superficie, sirve para producir una sensación de naturaleza bruta.
Esta joven artista, es sin duda escultora de raíz. Expresarse por medio de las tres dimensiones debe ser para ella algo perfectamente natural. Es fatalmente escultora...
José Castro Arines ( informaciones1974)
Angela tiene fuerza, como auroral, telúrica, naciendo a la .vida de las cosas de la naturaleza tosca inquietante, así es ella mitad tierra mitad sueño....
Angela siempre tan persona apasionada, toda acciona volcada en su extremo potencia energía' en es tasas esculturas de tan viva y violenta traza. Es toda ella, por exigencia de su arrebatada índole, expresión pura de lo que las cosas son corporal y sensitivamente en su pasión " espontaneidad brutal químicamente pura": " arrebatada índole, expresión pura de o que as cosas pasión: "espontaneidad brutal químicamente pura"
A,M, Campoy ABC 1978)
Se diría que los escultores quieren reencontrar aquella plasticidad elemental que la escultura había perdido a lo largo de sus caminos refinados. Angela modela con una fuerza que puede confundirse con desesperación, pero es muy expresiva y puede que irónica...
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M. A. García Vinolas (pueblo, 19781
En manos de esta escultora cada volumen es un tumulto, donde la figura humana se abulta, se escorza y se amontona para estremecerse en un apasionado giro de vitalidad. La mira de Angela sorprende a las cuerpos en trance de arrebato, como la lava del Vesubio sorprendió a los habitantes de Pompeya que hoy vemos calcinados y amortajados de cal en su museo. Pacas veces la pasión de vivir se ha manifestado tan ardientemente como en estos bronces de Angela.
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Javier rubio (ABC 1980)
Los bronces de esta escultora poseen un pulso humano y a la vez de roca, y a la vez vegetal. Son torsos que sufren ya la vez que aman. Sensuales. Torsos que saltan alegres y que se retuercen tristes y vencidos. Son arboles masacrados, troncos y ramas desgajados, qué se convierten en hombres por un extravió maleficio.
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Pablo Schabelsky (1985)
En arte lo esencial, lo funcional, es la personalidad. La obra, la creatividad, es el reflejo de la personalidad del artista, del autor. Angela es una fuerza de la naturaleza, un monstruo, es decir, un ser que difiere profundamente de su propia especie. Excesiva en todo, anula, arrolla, con su fuerte personalidad, a todos los que tratan con ella, dejando recuerdos nunca indiferentes. En cuanto a la técnica es una escultora nata, instintiva, la irracionalidad echa sistema. Su técnica es semejante a la del pájaro que construye su nido...una técnica perfecta, funcional, al servicio de sus extravíos, mundo que ella objetivista.
Manuel conde (crónica 3 de las artes, 1986)
Esta singular artista cuya expresión revela una personalidad inconformista, rebelde e hiriente, de poderosa vitalidad, es ante todo, un espíritu apasionado, barroco, y su escultura, de extraordinaria calidad plástica, crepita y se consume en su propio fuego existencial.
La escultora Angela crepita. Es forma de significación, un espacio telúrico donde todas las fuerzas naturales coinciden, aurorales o nocturnas, en un vasto lugar rodeado de sombras. Allí las ceremonias del amor y la muerte convergen y trasvasan, mas allá de las horas, ritos de iniciaci6n funeraria..
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Felicidad Sánchez pacheco (1987 libro "Angela")
El privilegio de la libertad. Si hay algo que se mantiene como un distintivo singular en la escultura de Angela, y que este impreso desde sus primeros trabajos en barro hasta los más recientes de su estatuaria en bronce, es la expresión compulsiva de seres y figuraciones en pugna por liberarse incluso del dominio que le subordina a la forma inmerso en el viejo conflicto entre la libertad vital (expresión instintiva de la energía) y el sometimiento a las leyes de la naturaleza (fuerza en oposición marcando equivalencias e interdependencias)se nos presenta con los caracteres de una épica nada común, en el enfrentamiento sostenido por esos dos colosales y oscuros poderes.
Angela sabe y siente la voluntad como un instintito primario, antiguo como el hombre y la bestia, gestado por la vida, indómito y rebelde, pero no impracticable. Si de un mítico caballo se tratara, de seguro asumiría el riesgo de guiarlo porque en eso consiste la prorrogativa de su arte, que propugna el desafío de la libertad hasta ensayar lo imposible en el empeño.
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Rosa Martínez de Lahidalga
Angela continua siendo fiel, es su mundo escultórico un amplio repertorio de
Distorsionadas y esperpénticas formas deformes. Todo un bestiario de ruda y abrupta expresividad protagoniza la furia irracional que parece acoplar, a hombres y bestias, en el abrazado de la pasión orgiástica. Cuerpos voluptuosos, de extremidades inacabadas, se muestran impelidos por una fuerza que les obliga a tensionarse en desesperada lucha de acoplamiento y rechazo.
José Ruiz-Castillo Ucelay
Dice Angela que hace escultura para ahuyentar sus pesadillas. Cuando lleva cierto tiempo sin trabajar, se le aparecen en sueños angustiosos personajes microcéfalos, sin manos ni pies, que la conturban, que la empujan con sus morros y muñones reclamando su atención. Se ha escrito de ella que es fatalmente escultora. En efecto, diría que funciona movida por una fuerza externa que se obceca tenazmente en expresarse a través suyo, a cuyo ignoto propósito ella queda virtualmente ajena, indiferente.
Cuando estudio arte en Inglaterra sus maestros no la corregían. Se dieron cuenta de que era una alumna distinta, un caso aparte y la dejaron por imposible....

LA ESCULTORA
ANGELA GARCIA CUETOS
SI QUIERES SABER MAS DE MI , TE INVITO A LEER LOS RECORTES DE PRENSA SOBRE MI CARRERA PROFESIONAL DE MAS DE 50 AÑOS ( PINCHA EN EL ICONO )